El virus del papiloma humano es la consecuencia principal del sexo con neandertales

¡Y algún tipo de cáncer también!

Sexo con neandertales

El sexo que los humanos modernos tuvimos con los neandertales no solo nos dejó unos cuantos genes de recuerdo. Al parecer, en esos intercambios también viajaron un tipo particular de papilomavirus, curiosamente los más agresivos para nosotros, los que más capacidad tienen para transformar nuestras células en tumorales. Esas son las conclusiones de un nuevo estudio publicado en la revista Molecular Biology and Evolution por investigadores del Instituto Catalán de Oncología, en España, y el Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia (CNRS).

En la inmensa mayoría de los casos, los más de 200 tipos de papilomavirus que existen dan lugar a infecciones asintomáticas o a pequeñas lesiones en la piel o en las mucosas que suelen desaparecen con el tiempo. Dentro de todos ellos están unos pocos que se transmiten por vía sexual. Son tan frecuentes que hasta el 80% de los adultos con una vida sexual activa se infecta alguna vez. Pero lo más grave es que en algunos casos acaban provocando un cáncer, fundamentalmente de cuello de útero, pero también de pene, ano, vulva o vagina. Y los llamados VPH16 son, con mucha diferencia, los responsables de la mayor parte de estos tumores.

Cada humano no africano lleva entre un 2% y un 6% de genoma neandertal –afirma Pimenoff–. Lo sorprendente es que las funciones de estos genes que nos traspasaron no parecen arbitrarias: una mayoría tienen que ver con la respuesta de nuestras defensas y con la formación del epitelio [la parte externa de las mucosas y la piel]. Son justamente genes que interactúan con el ciclo de vida de estos virus”. Es decir, junto con los microorganismos pudo saltar también la información que les permitía mantenerse y anidar dentro de nosotros.

El mensaje principal del estudio, sin embargo, es este que apunta Bravo: “El cáncer es muy antiguo –hay incluso fósiles de dinosaurios con tumores– y los virus que pueden causar algunos de ellos también. Por lo que parece, algunos de los más agresivos los hemos heredado por contacto sexual con humanos arcaicos”. Y concluye, rotundo: “La historia de una especie es también la historia de los organismos que la infectan”. (Fuente: SINC/Jesús Méndez)

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