Tacones, nuestro oscuro objeto de deseo

Tacones Erotismo Frontal

No sé ustedes pero servidor tiene una extraña filia con los tacones. Se suele decir, en una expresión un tanto gorda, que ellas se los pueden dejar puestos. Que se lo pueden quitar todo, excepto los tacones. El porqué de esa filia y esa afición a los tacones y a las piernas de mujer no tiene una respuesta clara aunque sí varias posibilidades. Y todas tienen que ver con el erotismo y el sexo duro.

Por un lado está el asunto de la imagen. Desde pequeñitos, imagino, estamos acostumbrados a ver a mujeres con tacones, unos tacones que estilizan su figura, que provocan que todo lo que estaba abajo ahora esté arriba. Es como si el simple hecho de ponerse unos zapatos de altos las estilizara por completo, convirtiéndolas en gráciles bellezas, a las que nosotros tan sólo podemos mirar dejándonos el cuello.

Por el otro (lado) está el asunto de la seguridad y prestancia que parecen darle unos tacones a una mujer. Con ellos, se aupan hasta poder desafiar tu mirada, como si los propios tacones otorgaran una seguridad de la que carecen sin ellos.

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Todo eso junto convierte a los zapatos en uno de esos fetiches eróticos que combinados con una buena lencería pueden hacer descarrilar al más sensato entre los sensatos. Pongamos por caso el de una belleza normal con un cuerpo normal y un rostro normal. Desnuda no será gran cosa (o sí, pero no para lo que nos atañe) pero en cambio, imaginen a esa misma belleza con unos tacones de espanto, y por añadir, un ligero ajustado y provocativo. Ahora diganme con qué se quedan.

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Yo, sin dudarlo, escogería la segunda opción. Ella con el tacón y el liguero o ella sin el liguero pero con el tacón, conforma en nuestra mente una imagen que pide a gritos sexo y cama, o sexo y posturas traseras, de esas bestias que a todos (ellos y ellas) en algún momento nos encanta practicar.

De ahí que ver estas imágenes, con estas bellezas y estos tacones no suponga sino la confirmación absoluta de que en el erotismo influye, y mucho, el atrezzo con que nuestro oscuro objeto de deseo tenga a bien jugar. Y en este caso, como verán, ese objeto tiene forma de tacón.

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Pornoaburrirse

3 Comentarios

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  1. Cada uno tenemos nuestras filias él hecho de que algunos les mole los tacones es algo a respetar a mi no me pone.Pero si puedo sacar el lado morboso como todo es que para mí no me importaría en plan sumiso que me pisarán esos tacones o metermelos en la boca con cuidado ya que me pondría a cien viendo como desde abajo ese pivón esta con todo desnudo viendo como obedezco sus perversiones.

    Por supuesto a pedir mucho sexo porque esta dabuten pincharse a polvazos a un pivón desnudo sin que se quite los tacones eso pone mucho mazo mogollón yo también me quedo con la segunda opción porque si en la postura de carretilla la haces con ellas con tacones estos te sirven para levantarla mientras haces los mete sacas.

    La verdad es un flipe y un morbo esto del aretifismo ay!omá que ricas.

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