Lolita: “El Telepolla”

lolita

¿Alguna vez os habéis puesto cachondos hablando / chateando / whassapeando con alguien? Yo sí, desde bien tierna edad como buena lolita xD.

Hace unos días fui al ginecólogo, en la sala de espera empecé a mandarme wassaps super cerders con un tío, mi ex concretamente, me calenté TANTO que cuando entré el ginecólogo dijo: “uy, el lubricante ya lo traías de casa, no?” (¡¡¡¡¡VERGÜENZAAA!!!!!!).

Mi ex es un tío muy way con el que tengo bastante rollo. Nos da por ponernos a escribir guarradas muy hots de vez en cuando y porque si, hasta que nos corremos. Escribir palabras cerdas, verbalizar fantasías, traer a la mente las mejores sensaciones de otros polvos, saber que hay otra persona híper cachonda pensando en ti con la polla dura como el mástil de un barco, ir a tu ritmo… y además con un orgasmo de la hostia es… INDESCRIPTIBLEMENTE GOZOSO.

El caso es que me puse muy cerder whatsappeando y con mi ginecólogo, que es un madurito muy sexy y vigoroso, se da un aire a George Cloony (lo cierto es que es una de mis fantasías pendientes… Hace que me palpite la pepitilla sólo con rozarme).

lolita el telepolla

Como mi ex no vive en mi ciudad y el gine es (por ahora) sólo una utopía lejana, tuve que buscarme a un sustituto, esto que podemos llamar una “telepolla” (si miraseis mi móvil veríais que es así exactamente como tengo registrado al susodicho).

NOTA: Una “telepolla” es precisamente eso, una polla aceptable pegada a un tío que no nos interesa lo más mínimo y que acude al rescate casi, inmediatamente, sin compromisos ni ataduras con eficacia garantizada en un margen de 30min.

La cosa fue (vía wasabi):
Yo: Estoy cerdis, nos vemos?
Telepolla: valep. Te paso a buscar dónde siempre?
Yo: valep. No tardes.
Telepolla: hahaha tranqui, 15min estoy allí.

Efectiviwonder. Subí a su coche y dije: “a casa”. Él no paraba de hablarme de estupideces rollo…  “de dónde salen los huevos de los que comemos y no nacen pollitos?” “las vacas locas se contagiaron comiendo aves enfermas”…  :/ EINCH!! HOLAAA?? Todo un corta rollos vamos.

Así que decidí comérsela para ver si se callaba y puse mi mano izquierda en su paquete. En seguida se le puso dura, mmmm no hay nada más rico que un pene tieso. Me motivé en seguida y le desabroché el pantalón. Él me miraba rollo esta pava está loca… Pero lo que yo digo: a situaciones desesperadas, medidas desesperadas.

Lolita el telepolla

Saqué su tersa verga y empecé a masturbarle con la mano despacito mientras sentía como su polla iba creando vida propia y crecía y crecía entre mis dedos…

Me agaché y le besé suavemente el capullo, primero con los labios entre-abiertos recorriéndole toda la polla, después empecé a lamérsela toda, de abajo a arriba y de arriba abajo, sólo jugando. El cada vez conducía más rápido, con una mano al volante y otra en mi cabeza recogiéndome el pelo y acercándome más a él.

Sentía su impaciencia y eso me divertía. Fui bajando hasta meterme alternativamente sus cojones en la boca chupándolos fuerte mientras le masturbaba. Su respiración cada vez más profunda y yo cada vez más mojada. Metí la puntita en mi boca, tan solo el capullo… luego el resto, pero abriendo bien la boca para no rozarla, solo que sintiese mi aliento caliente, esa calidez y humedad combinadas.

Al final se la comí, acabé chupándosela entera y con ansia hasta que me empujó hacia abajo y tuve que tragármela toda, permanecí así un instante muy largo, en el que me sujetaba la cabeza luego me sacó de ahí bruscamente, dio un girón con el coche, nos metimos en el arcén de la carretera y frenó. Se abalanzó sobre mí como perro en celo y empezó a masturbarme bestialmente mientras me decía que era una zorrita calientapollas y yo gemía con cara de perra lasciva.

Le dije “salgamos fuera”. Me senté sobre el capó con las piernas entre abiertas y sonrisa cerdis, se acercó sin pantalones, metió la mano entre mis piernas y de un tirón me arrancó las braguitas, “Esto no lo necesitas. Cuando quedes conmigo no quiero que vuelvas a traer ropa interior.” dijo. (Y lo decía en serio, no era la primera vez que me rompía bragas, bragas caras y de encaje, me da mucha rabia pero también me pone mucho esa rudeza).

Me empujó contra el capó metiéndome sus dedos en la boca para que se los chupara y no gritase y la otra mano sujetando fuertemente mis caderas. Entonces me envistió con su polla dura, fuerte y repetidamente, cada vez más rápido… y que bien resbalaba…

Yo me apretaba las tetas clavándome las uñas, arqueando la espalda, retorciéndome toda y gozándolo, sobre todo gozándolo. La sensación de la piel, la fricción de los cuerpos, la contrariedad de sentirte caliente y húmeda a la vez, llena y al rato vacía y luego otra vez llena, como a veces cuando duele un poco da más placer… desatarte del mundo y centrarte únicamente en sensaciones, volé extasiada en gozo, grité, me corrí, sacó su polla y se corrió encima de mí y pensé mmm que gustito…

Lolita el telepolla

MORALEJA: no siempre los polvos más largos son los más agradecidos 😉

Luego para ser sincera la verdad es que la cagó cuando subimos al coche y volvió a hablar, entonces pensé PFFFF BAJÓN… Frase célebre post coito: “Eres una puta porque la comes como una puta.”

Cita célebre para la historia, no supe cómo reaccionar ni si tomármela como una ofensa o un cumplido, puesto que “follar como una actriz porno” es un requisito esencial para ser la novia estrella…“.

Creo que tanto las películas porno como las de Disney, han hecho mucho daño en nuestra sociedad, buscamos cánones utópicos donde chocan nuestros príncipes azules con los Nachos Vidal de las películas.

Finalmente decidí “hacerme la longuis”, al fin y al cabo las cosas hay que tómarselas según la fuente de la que vengan… y este chico… no tiene muchas luces.

No sé si os habrá pasado alguna vez pero yo con “el telepolla” lo que es follar, bien; pero cada vez que abre la bocaza me dan unas ganas de sentarme en su cara que pffff, así por lo menos ocuparía su lengua en cosas más productivas.

Eeeeeen fin. Saluditos peña, a cuidarse y a follar mucho!!

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