Imaginando sexo, viviendo en climax con Monique

Monique

Nos mira Monique con ojos de deseo y no podemos decirle que no. La negación no es una opción. No con Monique. La vemos, sinuosa, reptante y húmeda, deslizándose por las sábanas que nos imaginamos aterciopeladas, suaves, excitantes. La vemos y no podemos por más que pensar en Monique, en su vida, en su cuerpo, en su sonrisa y en todo lo que nos depararía un buen rato de cama a su vera, a esa verita suya, caliente y mojada.

Traemos a Monique y traemos algo más. Traemos fantasía por que de ahí nacen los sueños. Traemos dos vídeos repletos de bellezas para imaginarnos y soñar lo que sería estar, ser y poseer a cualquiera de ellas. A Monique, siempre, a la mujer sin nombre, siempre también. La imaginación, ese arma poderosa que nos castra o nos empalma, nos lleva directos hacia la cama de Monique, hacia su sinuosa figura, hacia su fría cama. Nos imaginamos, entonces, que estiramos las piernas mientras ella nos toca, agarrotados de placer, golpeados por la lujuria, en las puertas del orgasmo.

La vemos entonces acercarse, con esa sonrisa insolente, mientras nosotros la esperamos en guardia, alertas ante lo que se nos viene, soñando con lo que vendrá. Es ella, Monique, un sueño en vídeo. Una fantasía en modo cine.

Y al acabar, al terminar de ser besados y comidos, nos convertimos en espectadores mudos de una escena en la que la vemos a ella, sin nombre pero con cuerpo, moverse y desvestirse, despojarse de la poca ropa que lleva encima para mostrarnos la cadencia de sus pechos, la forma ondulada que tienen los sueños, el baile curioso que precede al climax.

Miramos tumbados en nuestra cama mientras Monique descansa, como ella, la sin nombre, se muestra ante nosotros, agotados cuerpos sexuales, en mil posturas, en cien formas y con dos montañas suaves y aterciopeladas que nos dicen ven, vuelve, regresa a mi. Y nosotros, que nos creemos dioses, le hacemos caso. Y, entonces, temblorosos, le damos al play.

Pornoaburrirse

3 Comentarios

Responder
  1. Sí guau yo no lo diría mejor esta Monique es un ejemplo de vicio de ser una nifomaniaca que hay que estarla dando salami todos los días del año ya que lo suyo es sexo hacer una peli porno que nunca tiene final.
    ES que es una fantasía que pocos mortales vamos a hacer realidad pero los afortunados sementales del porno sí y bien deseo que llegue a estos lares para que le demos producto nacional de un buen salami de pollón porque la chica se la ve que tiene ansia viva de sexo

  2. La verdad que con esta belleza se llega al climax a París y si se puede hasta CUenca porque si sus tetas fueran rejas y su chumino cadenas lo suyo sería condena placentera!

  3. Es un toque de sensualidad divina, su cuerpo deliciosamente, cada poro desprende un toque de belleza interna, una luz del deseo, besar esos senos, explotarían en mis labios profundamente ardientes………Buena música y buen aporte.

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